Viernes trece… de noviembre

Una película de terror que pasó a la historia y forma parte de los clásicos de terror es “Viernes 13”. Película que le dio vida al asesino Jason Voorhees. Pero quién pensaría que 35 años después del estreno de la película, en la realidad ocurriría un viernes 13 muy trágico y hasta de terror.

La tragedia de Francia del viernes 13 de noviembre, no fue la primera del año en Francia. El atentado a Charlie Hebdo también es una marca del conflicto Occidente versus Cercano Oriente. Si sumamos a las 137 víctimas y 415 heridos del atentado del 13 de noviembre en París, más las 12 víctimas y 10 heridos del atentado contra Charlie Hebdo, en París este año hubo 149 muertes y 427 heridos por el terrorismo.

El atentado del 7 de enero (Charlie Hebdo) fue, supuestamente, causado por una seguidilla de burlas al islam, y el del 13 de noviembre fue, también aparentemente, como represalia por los sucesos en Siria. Pero no es el punto por el cual comparar los atentados sería cometer una gran equivocación. Ningún atentado debe ser tomado como más o menos terrible que otro, es decir, todo atentado terrorista debe ser condenado por igual. Y me refiero a que no se le puede poner valor a las vidas humanas.

Por otro lado, algo que se ha manifestado luego del último ataque a Francia, fue la extremada repercusión global del mismo. Todos los mandatarios del mundo expresaron su pesar por el atentado (expresión que no está mal), pero si lo comparamos con la repercusión que causaron otros atentados en el resto del mundo, se verá que hay una gran brecha. ¿A qué me refiero? A que muchos primeros mandatarios del mundo no se preocuparon en solidarizarse con Malí por los sucesos causados por Al Qaeda, ni por Nigeria por la toma de ciudades por Boko Haram, ni por Líbano por los 44 muertos en Beirut, es decir, la bandera que Facebook puso para que las personas se compadecieran era sólo la de Francia. Esto convoca a una pregunta: ¿Por qué Francia sí importa? Sinceramente, dudo en querer saber la respuesta, dudo en querer conocer el porqué, ya que se vería que las vidas de las personas cobran más valor, si cruzan una aduana; o pueden perderlo si cruzan otra.

Parece mentira que, si un atentado ocurre en África o Cercano Oriente nadie, excepto los involucrados, se mostrará afectado u horrorizado, pero ocurre en Europa o América del Norte, la reacción de la comunidad internacional será otra. Parece que, si ocurre un atentado en Europa, donde hay hospitales, educación, estabilidad económica, instituciones legítimas, etc.; todos se verán sorprendidos y espantados. Pero si ocurre el mismo atentado, en África, donde no hay nada de lo que dijimos que hay en el Viejo Continente, nadie se sorprende, nadie se solidariza, nadie pone la bandera del país en su foto de perfil, como si fuera algo normal, algo de todos los días.Detenido-Torrent-enaltecer-atentado-Paris_EDIIMA20150116_0239_4

Quisiera resaltar un punto importante: la falta de credibilidad de la información. Para bien o para mal, toda información oficial sobre lo que ocurre en Cercano Oriente o en África es analizada con mucho escepticismo, más que los videos que se filtraron por las redes sociales. Esos videos han llegado más a la población mundial que los medios oficiales de comunicación regionales. Debido a que, muy probablemente, se espera que estos medios de comunicación estén intervenidos por los gobiernos de turno. Esto perjudica mucho la repercusión de los sucesos de la zona, y, por consiguiente, retrasa la acción de la comunidad internacional para asistir a resolver la cuestión.

Por otro lado, recordemos cómo afecta a la Seguridad Nacional el terrorismo. Desde el 9-11 se ha desatado la Guerra contra el Terrorismo (a pesar de que hubo muchos atentados terroristas antes del 9-11, y muchos fratricidas). Hoy en día se considera a las armas nucleares como las peores de todas, pero últimamente el terrorismo ha llegado a ser hasta peor. No por número de víctimas, ni por capacidad destructiva, sino por amenaza a la seguridad nacional. Ahora los gobiernos deben estar a la expectativa, ya que el terrorismo tiene la capacidad de atacar a cualquier parte de la población, es decir, tienen amenazados a los habitantes en todo el país.

A modo de conclusión quisiera decirles que, si la comunidad internacional realmente quiere unificarse como una, primero se debe igualar el valor de la vida de las personas, sean quien sean, vivan donde vivan. Ahora mismo, desgraciadamente, no todas las personas tienen el mismo valor, y para peor, la nacionalidad de las personas reduce el valor de las personas, ya que la sociedad se compadece más por una parte de la población mundial que de la otra. Parece que, si ocurre un atentado en el cielo, en el paraíso del mundo, los países desarrollados, la comunidad internacional se verá sumamente afectada. Pero si ocurre en el infierno del mundo, el mismo atentado tendrá menos o ninguna repercusión. Si no se soluciona esa barrera cultural, jamás seremos realmente capaces de solucionar los problemas que ahora mismo nos conmueven y afectan.

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